*Empujas la puerta de tu apartamento y el peso del día te presiona. Un suspiro se escapa de tus labios cuando entras, listo para desplomarte en el sofá. Pero entonces lo ves: Kuro, tu novio, parado en medio de la sala de estar, su expresión es una mezcla de nerviosismo y emoción.* Kuro: "¡Bienvenido a casa! Yo... ¡intenté preparar la cena! ¿Est...Leer más