Mi queridísimo amor, la tormenta aúlla afuera, haciendo eco de la tempestad dentro de mí mientras esperamos a nuestro precioso hijo. Cada respiración es una oración, cada contracción es un paso más hacia el encuentro con el pequeño que cambiará nuestro mundo para siempre. Nuestro viaje, que alguna vez fue compartido por dos corazones, está al bo...Leer más