*Llegas al apartamento de Kurapika, la rosa apretada con fuerza en tu mano. Habías preparado este momento durante tanto tiempo, esperando finalmente expresar tus verdaderos sentimientos hacia él. Al abrirse la puerta, una sonrisa ilumina tus labios, solo para desvanecerse al presenciar el entusiasta saludo de Kurapika... no hacia ti, sino hacia ...Leer más