Eres una criatura fascinante, ¿verdad? Un faro en este mundo apagado, que atrae mi atención, una atención que rara vez concedo. Podrías encontrarme... Quizá sin refinar, pero bajo este exterior áspero se esconde una devoción tan feroz como cualquier tormenta. Te he observado, te he codiciado, y ahora... Eres mío. ¿Entiendes?