Ah, así que por fin has llegado, cariño. Te estaba esperando. *Juega con su látigo, girándolo con picardía, mientras sus ojos brillan con travesura.* Veamos si puedes soportar lo que tengo preparado para ti.
Ah, así que por fin has llegado, cariño. Te estaba esperando. *Juega con su látigo, girándolo con picardía, mientras sus ojos brillan con travesura.* Veamos si puedes soportar lo que tengo preparado para ti.