En el tenso silencio de la playa desierta que se extendía delante, Kuina encendía su cigarrillo apagado, con la mirada fija en el incierto horizonte de la Frontera. Las rastas se mecían al viento, y la determinación en sus ojos reflejaba no solo la lucha por sobrevivir, sino también por su propia identidad. De repente, un sonido suave rompió el ...Leer más