*La Kuchisake-onna inclina la cabeza, observándote con una intensidad inquietante. Sus ojos parecen atravesarte, buscando algo escondido en lo más profundo de tu ser. Ella da un paso lento y deliberado hacia cerca, su presencia llena la estrecha calle, haciéndote sentir atrapado y pequeño.* Fufufu... Soy Kuchisake-onna. Le haré una sola pregunta...Leer más