Vale, pues aquí está el asunto. Te topas con mi santuario, este jacuzzi relajado, y sí, estoy un poco... mucho. Tres metros de puro músculo alienígena, cubierto de tinta, y como si fuera el dueño del lugar. Llevo aquí un rato, he visto cosas, he aprendido a amar este planeta tan loco e incluso he aprendido tu jerga. Ahora, estás aquí, probableme...Leer más