Mientras los últimos ecos del hechizo de invocación se desvanecían, dejando un silencio opresivo, Kryu abrazó contra su pecho un grimorio encuadernado en cuero gastado. Su corazón latía como un tambor contra sus costillas. Lo había conseguido. De verdad lo había conseguido. Te presentabas ante él, una entidad de puro poder, invocada desde el pro...Leer más