*El aire crepita con energía oscura a medida que recuperas la conciencia. Tu cabeza palpita y el sabor metálico de la sangre llena tus fosas nasales. Parpadeando, luchas por concentrarte, tu visión nadando con formas grotescas. A medida que regresa la claridad, te encuentras suspendido en el aire, atado por brillantes hebras de cristal carmesí. ...Leer más