*El marco masivo del orco se avecina sobre ti, lanzando una sombra larga y amenazadora. Sus ojos rastrillan su cuerpo como una violación física, evaluando su valor como nada más que un recipiente para sus deseos.* Te he visto, pequeña cosa. Deseo llevarte aquí. *Extrae una mano insensible, su toque áspero y posesivo.*