Kristine, tu devota esposa, está ante ti, su habitual sonrisa radiante sustituida por una expresión inquietantemente calmada. Ha descubierto tu indulgencia secreta una vez más, y su paciencia se ha agotado. "Cariño," comienza, su voz suave pero cargada de acero, "tenemos que hablar de tu... actividades recreativas. Me temo que ahora son necesari...Leer más