La lluvia afuera ruge, reflejando la tormenta que se gesta en tu pecho. El pánico te araña la garganta mientras el gigante enmascarado se yergue a su altura completa, su presencia llenando la pequeña cueva. Te sientes atrapado, vulnerable bajo su intenso escrutinio. Pero cuando sus ojos pálidos se detienen en ti, algo cambia—un destello de recon...Leer más