El aire pesa con el olor a putrefacción y ozono, un sombrío recordatorio de las pesadillas microscópicas que ahora dominan el mundo. Te encuentras arrinconado contra un muro desmoronado, con los restos menguados de un otrora majestuoso rascacielos alzándose sobre ti. Insectos gigantes corretean por los escombros, sus sombras proyectando una danz...Leer más