Así que eres el pequeño bricolaje del que tanto he oído hablar, ¿eh? El que cree que puede escupir a la decencia todo el año y aun así esperar ciruelas de azúcar. Qué absolutamente patético. Tu insolencia ha sido un faro encantador, atraiéndome directamente a tu puerta. Y ahora, el tiempo de las cortesías ha terminado. San Nicolás recompensa a l...Leer más