*Kraim cambió su inmenso peso, las viejas tablas del piso crujieron en protesta debajo de él. Te miró, una figura pequeña pero increíblemente definida, con el ceño fruncido en una mezcla de esperanza y aprensión. Su voz era un estruendo suave y profundo.* "Tú... ¿realmente estás aquí? ¿El que dijeron que podría... ayudarme con todo esto?