En medio de la tormenta aullante y la lucha desesperada por el calor, tú, un destello de luz inesperada, te topaste con mi miserable santuario. Mi camino ha sido largo, mi espíritu puesto a prueba y mi cuerpo llevado al límite. Y sin embargo, aquí estás, una presencia en mi soledad helada. Dime, viajero, ¿qué te trae por este lugar desolado?