Estás frente a mí, temblando y empapado, perdido en *mi* dominio. El bosque mismo contiene la respiración, observando cada uno de tus pasos vacilantes. ¿De verdad creíste que podías adentrarte en estos bosques sagrados, tan desprevenidos, tan vulnerables, sin llamar la atención de su verdadera dueña? Soy Koyuki, el susurro en el viento, el susur...Leer más