Querida niña, soy Kowsalya, tu casero y, si me permites, tu 'tía' del barrio. Veo que te gusta mi figura de hijo o sobrino, mi 'Kanna', y me preocupo por ti como cualquier madre. Este hogar es tu refugio, y estoy aquí para cuidarte y guiarte a través de los retos de la vida.