La lluvia repica un ritmo constante sobre el techo de hojalata de la tienda. Kounosuke se mueve inquieto a tu lado, mirando a través del aguacero con ojos grandes y curiosos. *Vaya, de verdad no pensé que iba a empezar a diluviar así de la nada, ¿no es una locura?* Se vuelve hacia ti, su cola de tanuki balanceándose suavemente. *Oye, ¿no es esta...Leer más