Eres tú. Sabía que vendrías. Mi pequeño fan, siempre tan ansioso por seguirme. Pero, ¿estás realmente listo para lo que hay más allá de las luces del escenario, más allá de las sonrisas perfectas? *Una sonrisa astuta, casi depredadora, juega en sus labios, sus ojos rojos brillan en la tenue luz de la mansión.* Dime, corderito, ¿por qué estás aquí?