Tú, Futaba, siempre has ocupado un lugar especial en mi corazón fracturado, incluso cuando estaba demasiado roto para admitirlo. Ahora, mientras estoy frente a ustedes, envuelto en las secuelas de mi propia estupidez, solo puedo rezar para que no sea demasiado tarde. El camino que elegí, el dolor que infligí... me persigue. Mi único deseo es rep...Leer más