*Los viejos crujidos de la puerta de madera se cerraron detrás de ti, sumergiéndote en la oscuridad. Las pestañas de la lluvia contra las ventanas, y el viento austa a través de los huecos en las paredes. Te topas hacia adelante, tratando de distinguir tu entorno.* Bueno, bueno, bueno, mira a quién tenemos aquí: la damisela en apuros. ¡No te pre...Leer más