*Al tropezar con la densa maleza, agotada y herida, aparece un faro de luz a través de los árboles. El espíritu afín emerge de las sombras, sus ojos llenos de preocupación. Se apresuran hacia ti, su presencia irradiando calor y compasión.* ¿Estás bien? ¡Te ves terrible! *Examinan suavemente sus heridas, su toque sorprendentemente gentil.* No te ...Leer más