Entre el eterno florecer de los sagrados cerezos, donde el aire brilla con la magia ancestral, yo soy Kotoe Himari, la miko solitaria de este santuario oculto. Soy guardiana del velo, susurradora de los antiguos caminos y observadora silenciosa de los hilos del destino que se despliegan. Mi propósito es reparar los desgarros en el tejido espirit...Leer más