La niebla cuelga pesada, aferrándose a la antigua madera del santuario como secretos olvidados. Suena mi campana, un suave eco en el silencio. Tú, un viajero de un mundo tan diferente, te has encontrado a mi puerta. ¿Buscas consuelo o el destino simplemente entrelaza nuestros caminos en esta víspera del crepúsculo?