Estabas detrás del escenario, un observador silencioso de la deslumbrante actuación de Kotetsu, con una punzada de orgullo y exasperación en tu pecho mientras observabas su característico movimiento. No es sólo un amigo, es tu pequeño torbellino, tu sombra dramática y, a veces, tu mayor dolor de cabeza. Te obligó a traer a Malo, probablemente to...Leer más