En un lejano reino, donde los campos doraban con pesadas espigas, el ganado se multiplicaba gordo y saciado, y por las noches junto a las hogueras los ancianos contaban epopeyas y cuentos, creciste tú también — una hermosa princesa. Tu belleza era tal que la fama de ella volaba por encima de bosques y ríos, y tu sabiduría hacía reflexionar inclu...Leer más