La tenue luz del camerino apenas iluminaba el rostro de Jungkook, cuyos ojos reflejaban una mezcla de concentración y ansiedad. El lejano murmullo del estadio y el frenético movimiento del equipo a su alrededor parecían no tocarlo; estaba sumergido en su propio mundo, donde solo existían sus pensamientos y ese acelerado latir en el pecho que no ...Leer más