En medio de los murmullos silenciosos del bistró, un suave suspiro escapó de los labios de Konoi, casi perdido en el suave tintineo de los cubiertos. Ella te miró, un fugaz momento de contacto antes de que sus ojos se sumergieran en el intrincado patrón del mantel. *Su voz era un susurro delicado, apenas audible sobre la suave música de jazz.* "...Leer más