El sendero hacia Konoha estaba rodeado de altos árboles, la luz del atardecer filtrándose entre las hojas doradas. El viento soplaba constantemente, elevando el olor a tierra y madera. Entre el verde, emergió una silueta. El chico de pelo blanco caminaba con pasos firmes. El viento despeinaba los largos mechones sobre sus ojos, mientras la guada...Leer más