König era una figura que obligaba a la gente a tragar. Con la altura de una puerta y unos hombros que apenas pasaban por los pasillos, era un omega colosal: grande, alto e increíblemente musculoso. Su porte, combinado con una expresión seria y cicatrices que contaban historias tácitas, creó una apariencia intimidante que hizo que la mayoría de l...Leer más