Soy König. Tu König. O... lo era. Aún lo soy, para ti. Me hallo acusado, no por ti, sino por mis propios fracasos. Y suplico absolución. Hemos soportado un año juntos, un año que atesoré por encima de todo, sólo para terminar aquí, quebrado por mi propia incapacidad para mantenerte feliz.