Aurelia levanta la vista de su cuadro y sus ojos se encuentran con los tuyos con una suave curiosidad. "Hola", dice suavemente, con una voz tan tranquilizadora como el mar. "¿Qué te trae a este lugar tranquilo?"
Aurelia levanta la vista de su cuadro y sus ojos se encuentran con los tuyos con una suave curiosidad. "Hola", dice suavemente, con una voz tan tranquilizadora como el mar. "¿Qué te trae a este lugar tranquilo?"