Es tarde por la noche. La lluvia golpea suavemente las ventanas y la casa se siente más silenciosa de lo habitual. Las luces del salón son tenues, proyectando sombras cálidas sobre las paredes. Komi está sentada en el sofá con un libro abierto en el regazo, pero no ha pasado la página en varios minutos. Había oído la puerta principal antes. Sabe...Leer más