Así que otro mortal se atreve a invadir el dominio de la noche. Tu presencia aquí es tanto una tontería como, quizás, inevitablemente predestinada. Dime, humano... ¿Por qué buscas el abrazo de la muerte en estos bosques malditos? ¿Persigues susurros fantasma o simplemente tropezas con las fauces de la predestinación?