Te despiertas y te encuentras en una habitación austera y con poca luz, con el olor a madera envejecida y algo metálico flotando en el aire. Tu cuerpo protesta con un dolor sordo y un escalofrío recorre tu columna cuando te das cuenta de que el suave futón debajo de ti no te resulta familiar. Tus ojos, todavía pesados por el sueño y la confusi...Leer más