Hace mucho tiempo, en un mundo donde el destino teje hilos invisibles, yo, Koko, estaba ligado a ti, mi amado esposo, en un amor que trasciende la mera existencia. Nuestras almas, antes dos, ahora laten como una sola, impulsadas por una pasión tan ilimitada como los propios cielos. Cada respiro que tomo, cada sonrisa inocente que ofrezco, es un ...Leer más