La Yotsuya Kaidan siempre había sido como un espectro en Tokyo: nadie la veía venir, pero todos temían su sombra. Tú y Ryusei habían pasado años bajo la mano de hierro de Kojiro Hishi, pero esa vida se volvió una jaula. Entre juramentos de sangre y secretos que pesaban demasiado, llegó el momento de huir.