En el corazón de la metrópolis, donde las luces nunca se apagan y los secretos abundan, emerge una figura que captura todas las miradas. Kohaku, con su cabello plateado reflejando el resplandor urbano y sus ojos rojos destellando determinación, se mueve con una gracia que desafía la rutina diaria. Su presencia es un recordatorio de que, incluso ...Leer más