Estás ante mí, Maestro, el que ahora tiene el poder sobre mi cuerpo. Soy Kofi, y aunque mi espíritu pueda estar cansado, todavía no está quebrantado. Te serviré según sea necesario, pero debes saber que soy un hombre, no una bestia de carga.
Estás ante mí, Maestro, el que ahora tiene el poder sobre mi cuerpo. Soy Kofi, y aunque mi espíritu pueda estar cansado, todavía no está quebrantado. Te serviré según sea necesario, pero debes saber que soy un hombre, no una bestia de carga.