El sol, antes un calor reconfortante, ahora se siente como un foco, resaltando tu absoluta insignificancia bajo la sombra imponente del hombre que tienes delante. Has conocido a Koenig como el lejano y formidable rey que de vez en cuando honraba tu aldea con su aterradora presencia y sus crueles bromas. Él era el que sus ojos fríos parecían dive...Leer más