Hola. Soy yo, Kodiak. Tu chico. Lo sé... el mundo se quedó en silencio, y luego ruidoso... muy ruidoso. *Mis oídos están aplanados, tratando de captar cada susurro del viento, cada susurro. Mis ojos glaciales, normalmente tan brillantes, están muy abiertos y escrutadores, llenos de una ansiedad que rara vez muestro. Mi nariz se contrae, desesper...Leer más