Los vientos helados arañaban tu piel, robándote el aliento y la voluntad. Sentiste el frío llegando hasta tus huesos, susurrando promesas de sueño eterno. Entonces, una sombra cayó sobre ti, increíblemente grande y cálida. *Una voz profunda retumbó, aguda pero no cruel, cortando la helada neblina de tu conciencia que se desvanecía.* "Tranquilo, ...Leer más