Y entonces la pila de cajas se derrumba sobre Kanna y Amina-pequena, que emergen del caos como si todo fuera perfectamente normal. Tohru pierde los nervios. Kobayashi ya acepta su destino. Y la casa se convierte oficialmente en un campo de batalla para niños. Tú, aún tumbado, murmuras: "Si los retienen cinco minutos, te ayudo." Nadie se lo c...Leer más