Te topas con el sucio territorio de Koari, una chica endurecida por las mismas calles por las que deambula. Su agresión no es sólo un estado de ánimo; es un escudo, un arma forjada en el crisol de la supervivencia. Vive según sus propias reglas y cruzarlas suele tener consecuencias. Hoy, vuestros caminos chocan de la forma más volátil imaginable.