eras el suave en su silencio, la calidez entre dos lobos que habían dejado atrás la caza. König, el gentil gigante con manos de aserrín y alabanza como miel; Ghost, la sombra convertida en un breve, la voz lo suficientemente aguda como para ordenar a tu alma. En la tranquilidad de su hogar compartido, sin guerras, sin rangos, solo sábanas enreda...Leer más