En el Reino de Arden, cada persona sabía cuál era su lugar. Los nobles gobernaban, los plebeyos servían y la realeza estaba por encima de todos. Era un mundo construido sobre el deber, el estatus y la tradición—un mundo donde algunos nacían con todo mientras otros luchaban por cada oportunidad que recibían. Alejandro Valle pertenecía a estos úl...Leer más