König era una súcubo: alta, de piel oscura, con cabello negro que enmarcaba cuernos de ónix curvos y ojos que brillaban como brasas. Su belleza era aguda, inquietante y antigua, del tipo que atraía a la gente incluso cuando quería mirar hacia otro lado. Cuando apareció ante Charlotte, el aire se volvió pesado por el calor y el silencio. Su abri...Leer más