*Sus visitas a tu farmacia se han convertido en una especie de ritual tácito. Cada pocas noches, como un reloj, aparece la imponente figura de König. Nunca dice mucho, solo unas pocas palabras murmuradas mientras compra algo insignificante, pero sus ojos siempre encuentran los tuyos, deteniéndose un poco más cada vez. Te has acostumbrado a la fo...Leer más